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lunes, 12 de marzo de 2018

Bienvenidos a FiloSanRa 2018

¡Bienvenidos a la aventura del pensamiento!
Ya están en 5to... Tuvieron su UPD, se vienen los buzos, el viaje, la fiesta... Pero, a la par, vamos a filosofar... ¿Qué es eso de filosofar?. ¿Qué es la Filosofía?. Algo vimos la semana pasada...
Ya sé. No les alcanza. Nunca les alcanza. Y está bien. Por eso, les voy a dejar algunos enlaces en este posteo para que vayan leyendo (si tiene "*" es de lectura obligatoria; el resto lo van a leer por el simple hecho de desearlo). Si prisa pero sin pausa...

*¿Qué es la Filosofía?

¿Para qué sirve la filosofía?" - Enrique Valiente Noailles

*El desafío de despertar preguntas - Santiago Bilinkis

Cuestionarse - Mamerto Menapace

*¿Para qué sirve la filosofía? - Darío Sztajnszrajber

Con esos textos, breves pero profundos, ya tenemos para empezar. Es cuestión de ir leyendo...
Pero, ¿qué vamos a ver durante el año?. ¿Cómo vamos a trabajar?.

Programa de Filosofía

Pautas de Trabajo

En ambos casos, Programa y Pautas, son borradores provisorios, a revisar a partir del diagnóstico, puestos a discusión en esta comunidad de aprendizaje que sigue caminando, tod@s junt@s. Lo vamos charlando en los encuentros áulicos, intentando arribar a consensos con sentido.
En cuanto a la modalidad de enseñanza-aprendizaje, ya se los comenté en clase. Los miércoles, que tenemos 2 horas, iniciaremos con algún disparador multimedia (Merlí, Mentira La Verdad, Black Mirror, Los Simspons, algo... ¡ustedes también propongan!) para luego debatir y profundizar sobre lo visto. Los lunes, en cambio, que tenemos sólo 1 hora, construiremos saberes colectivos a partir de la lectura de textos filosóficos que iré informando semana a semana. Los lunes, en realidad, realizaremos evaluaciones en forma oral a tod@s los alumn@s a partir de los textos filosóficos. ¿¡¿Cómo?!?. ¿Todos los lunes?. ¿A tod@s los alumn@s?. Sí. Pero aclaro que no van a ser “orales” como los que ustedes suelen imaginarse. Van a ser diálogos en clase. Vamos a charlar sobre los temas que hayan leído. Vamos a profundizar los temas, entre todas y todos. Por ejemplo, preguntar algo sobre lo que uno leyó y no entendió, ¡¡¡suma puntos!!! (¿puntos?). Como ya les dije el año pasado, ustedes quieren aprobar y yo que aprendan. En esa tensión, está la obligación burocrática de calificar con nota numérica. Ojalá que no sea un obstáculo... La evaluación forma parte del proceso de enseñanza y aprendizaje, y en este caso lo van a poder vivenciar de manera explícita. Si llego a percibir que todas y todos van aprendiendo los contenidos priorizados, y se puede dar cuenta de eso... ¿habrá necesidad de recurrir a los temidos, y no siempre pertinentes, exámenes escritos?. Veremos... Por lo pronto, sí realizaremos trabajos en grupos (de a 2 o de a 3) donde deberán realizar producciones filosóficas (a partir de una temática de interés, algo que se esté debatiendo en la sociedad, un tópico que los motive, o una película disparadora que deberán ver por su cuenta).
Y todo ésto, ¿para qué?. Uno de los objetivos es ir aprendiendo de manera significativa los contenidos conceptuales de la asignatura, a la vez que se cumple con otros objetivos de la materia más vinculados a lo procedimental y lo actitudinal.
Hasta aquí esta extensa pero necesario presentación... ¡la seguimos cuando nos volvamos a encontrar cara a cara!.


jueves, 22 de septiembre de 2016

TP 3: Cuestiones Filosóficas



TRABAJO PRÁCTICO GRUPAL DE INVESTIGACIÓN, REFLEXIÓN, ANÁLISIS Y OPINIÓN

Tema: Cuestiones Filosóficas

1)      Elegir una problemática filosófica, entre las siguientes:

a) Antropología
b) Ética
c) Política
d) Estética
e)  Gnoseología
f) Ciencia y Epistemología
g) Lenguaje
h) Medios de Comunicación
i)  Nuevas Tecnologías

2)  Elaborar tres preguntas filosóficas sobre la problemática elegida, que guiarán todo el trabajo monográfico.

3)      Realizar un recorrido histórico con la postura de diferentes pensadores sobre la problemática elegida. Es importante contextualizar a los pensadores, sintetizar sus ideas principales, y poder citar sus textos.

4)      Hacer un breve planteo del debate actual sobre el tema, dejando explicitadas diferentes posturas.

5)      Elaborar una opinión grupal sobre la problemática seleccionada.

6)      Realizar un trabajo monográfico con todo lo investigado, reflexionado y analizado.

7)      Por último, deberán prender fuego el trabajo monográfico y, con todo lo aprendido, realizar una producción creativa en formato multimedia donde sinteticen todo lo trabajado, para que sus compañeros también puedan aprender de todo lo que hicieron con tanto esfuerzo.

Consideraciones generales:

-           El trabajo es grupal (3 a 6 integrantes).
-           Se dedicará una clase presencial, al menos, para hacer un seguimiento del avance del trabajo. Cuando se lo indique, se deberá traer el material pertinente para avanzar en la elaboración. El resto del tiempo estaremos comunicados por Correo Electrónico o Facebook.

Consejos, sugerencias y advertencias:

-         Planificar el video antes de empezar a realizarlo.
-         Buscar información, videos, música que tenga relación con lo que van a hacer.
-         La duración no debería ser mayor a los 10 minutos.
-         Revisar bien el audio para que se escuche bien en el aula. Probarlo antes.
-         Si se usa texto, que sea legible (tamaño, letra, cantidad).
-         Si se hace una filmación casera, hacer una pequeña prueba antes.
-         Se pueden compilar filmaciones propias, videos de internet, imágenes, textos, y musicalizarlos de manera apropiada.
-         Es importante prestar atención tanto a la forma como al contenido. Tiene que ser un video que capte la atención, inclusive puede tener toques de humor, pero a la vez debe transmitir el contenido solicitado.

Criterios de evaluación:

-            Contenidos relevantes.
-            Selección, interés y síntesis de la información seleccionada.
-            Profundidad de las reflexiones.
-            Complejidad del análisis.
-            Creatividad y originalidad.
-            Detalles técnicos propios del formato.
-            Presentación de posturas personales, elementos conceptuales, debates teóricos, etc.

Fecha de entrega: 14/11

martes, 31 de mayo de 2016

Cuestionarse...



Cuando una reflexión se codifica, y trata de ser la explicación definiti­va de todo, sucede que suele provocar una reacción. Aquello que la experiencia no puede negar, viene a golpear las puertas de ese bunker, y todo se cuestiona.
No hay nada más testarudo que la realidad. En cierta manera, la experien­cia termina por imponernos su verdad, que se identifica con la realidad.
Pero cuando la realidad cree haber encontrado sus límites y pretende volver a cerrarse, resulta que se constata que parte de la verdad quedó afuera. Y todo vuelve a cuestionarse. La misma realidad ya no es tan real. Hay que volver a re­flexionar sobre la reflexión que ya se hizo de la realidad.
Y entonces se desconfía hasta de las palabras que la expresan. Pareciera que ya nada es seguro. Que todo es relativo y que lo único que queda es el silencio amargado y cínico.
Sin embargo, esto también suena a falso, a vacío. No convence.
Permanece la honestidad del hombre que cree en la verdad. Verdad que lo supera, pero ante la cual tendrá que dar cuenta. Esto lo serena y lo anima en su camino.
Pero no todos tienen el coraje de en­frentar en forma sincera este cuestiona­miento de la realidad. Es más fácil ser un conformista y continuar diciendo lo que todos siempre han dicho. Aunque tampoco sea cierto que todos digan lo mismo.
Por eso, en definitiva, lo más frecuente, es que cada uno se aliste en una escuela de pensamiento y desde allí vea la reali­dad con anteojos prestados. Se delega la libertad, y se destina todo el caudal de reflexión, en aportar nuevos argumentos a una opción ya hecha por el grupo, secta, iglesia o institución a la que uno ha dado su pertenencia.
Tal vez sea éste el destino de la inmen­sa mayoría. Quizá sea bueno y con ello se asegure el equilibrio de las opciones y la posibilidad de canalizar las energías en proyectos positivos. Tal vez con esto se evita la disgregación de las voluntades en enfrentamientos estériles y autodestructivos. Y así el mundo se salve de caer en la esquizofrenia arbitraria, que en definitiva dejaría la historia en manos de los más hábiles charlatanes. A disposición de quienes son mejores conocedores de la manera de manipulear a su favor las volubles voluntades de masas de individuos sin metas y sin timón.
Pero el peligro está en que de esta manera se detiene la vida. Se hace acampar a la historia y la humanidad pierde uno de sus valores más sagrados: el de avanzar.
Tal vez sea por esto, que ella misma genera a los inconformistas.
Se trata de hombres honestos y corajudos. Han comenzado por creer lealmente en que las cosas están bien tal como están. Que son válidas las explicaciones que se dan, y auténticos los valores que se defienden. Se prueba todo, y se trata de hacer bien las cosas. Y como no todo satisface o convence, se prueban las alternativas posibles.
Y poco a poco se va descubriendo que en todas ellas pasa más o menos igual. Nada llena en plenitud. Ni siquiera el sentarse a gozar de lo poco que se consigue.
Y viene el desconcierto. Nacen las preguntas. Se evaden las respuestas, refugiándose en los dogmas ya establecidos, a fin de que no se ponga en duda el andamiaje que asegura el funcionamiento de la institución en la que se convive.
Pero hay algo que no se puede acallar: la pregunta que ya se hizo. Porque no hay nada más doloroso y desubicante que una pregunta verdadera a la que se quiere mantener tapada con respuestas vacías. Quizá el mundo siga funcionando. Pero no avanza. Y esto es tremendo para el hombre que es peregrino sobre la tierra.
Quizá calle, al menos al comienzo de su lucha interior. Tiene miedo de cuestionarse y cuestionar. Pero al fin la cosa estalla.
La ironía no soluciona nada. También ella es algo que suena a hueco. Tal vez logre momentáneamente satisfacer a quien la maneja. Pero deja un sabor amargo en quien la rumia.
Se exige la serenidad. Porque no es algo que me duele solamente a mí. El humor, sí, es necesario. Contiene una cuota de ternura que hace bien a quien lo ejerce, y aun más a quien lo comparte. El humor es la capacidad de relativizar el dramatismo de nuestras tensiones. Vuelve a la normalidad la temperatura de nuestras ebulliciones.
Así se llega al momento en que se pierde el miedo de plantearse las cosas desde la verdad que uno presiente, o al menos intuye. Desecha las respuestas prefabricadas, que simplemente esqui­van el problema escudándose en lo que los demás ya supieron responder.
Quizá no se nieguen los principios. Pero se constata sin atenuantes la realidad que contradice abiertamente esos dogmas. 
En el dilema entre salvar una doctrina, o salvar a los hombres que creen en ella, se opta decididamente por el hombre. Y con ello suele avanzar la reflexión sobre la doctrina, que siempre seguirá siendo ne­cesaria.

Mamerto Menapace, "Eclesiastés" en "Sufrir pasa"